Escribo enteramente para averiguar qué estoy pensando, qué estoy mirando, qué veo y qué significa» Joan Didion

Pensar con el lápiz es como navegar y necesitar anclarse por un momento para mirar el paisaje, disfrutar la brisa y escuchar la música en los sonidos que te rodean.

Entenderse es parte de aceptarse y quererse. Si no logro detenerme, no puedo mirarme profundamente en el espejo de lo esquivo, de lo que importa, de lo que espera ser visto.

Escribir parte como un freno que despliega esa sonda que necesito para encontrar en el mar ese misterio que no subirá si no lo rescato, si no me arriesgo en un viaje osado y valiente. Muchas veces me veo tirando de un cable y encontrando sólo un zapato viejo o un clavo oxidado. La maravilla ocurre cuando de tanto insistir, la vida me regala una frase, una imagen, un momento desde donde se irá desplegando el resto de la historia, una que primero será mía y luego, tuya.